
El doctor Larish señala que los riñones tienen una notable capacidad para adaptarse a las necesidades del cuerpo. Por ejemplo, durante jornadas calurosas pueden conservar agua para evitar la deshidratación, mientras que después de consumir alcohol o grandes cantidades de líquidos es normal que aumente la frecuencia urinaria. (Seguir leyendo…)





















Dímelo, ¿qué opinas?