
Para Mercedes Lora, emprender nunca ha sido una opción pasajera, sino una forma de sobrevivir. A sus 75 años recién cumplidos, atiende cada día su heladería en Montecristi con la misma energía con la que durante décadas buscó distintas maneras de ganarse la vida. Cuenta que abrió la heladería hace apenas dos años. La razón, dice entre risas y sin rodeos a Acento, fue sencilla: “Porque quería dinero, mi amor”. (Sigue leyendo…)





















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