
Santo Domingo.- El Gran Santo Domingo no se camina con fluidez, sino que se esquiva con constante recelo. Caminar por las aceras de sus calles sin importar si es ensanches, residenciales o barrios populosos se ha convertido en una actividad de alto riesgo para miles de transeúntes cotidianos. (Seguir leyendo…)





















Dímelo, ¿qué opinas?