
Con su silueta de estrella de ocho puntas y su aroma dulce, el anís estrellado ha pasado de ser un ingrediente de la cocina y la medicina tradicional china a convertirse en un habitual de las cocinas occidentales y en protagonista de infusiones digestivas en todo el mundo. La riqueza del anís estrellado reside en su composición: aceites esenciales como el anetol, el limoneno y el estragol; flavonoides; taninos; y ácidos orgánicos. (Sigue leyendo…)





















Dímelo, ¿qué opinas?