
Un estudio reciente ha revelado que el plástico negro, presente en juguetes infantiles, utensilios de cocina y recipientes para comida, contiene niveles alarmantes de retardantes de llama tóxicos. Estos químicos se utilizan en productos electrónicos para prevenir incendios y parecen haber llegado a plásticos de uso cotidiano debido a un reciclaje inapropiado de residuos electrónicos. (Seguir leyendo…)



















