
Mientras que algunos lo ven como una moda pasajera, otros argumentan que es una práctica saludable, enraizada en nuestra propia naturaleza. De hecho, muchos padres y madres de niños que todavía no andan muestran gran preocupación acerca del desarrollo de sus pies infantiles, lo que ayuda a explicar la amplia implantación actual del llamado calzado minimalista (el que proporciona la experiencia de ir descalzo) en edad pediátrica. (Seguir leyendo…)




















