
Australia.–Fue un día bastante normal en el hospital para el médico de enfermedades infecciosas del Hospital de Canberra, el Dr. Sanjaya Senanayake, hasta que un colega neurocirujano lo llamó y le dijo: «Dios mío, no te creerías lo que acabo de encontrar en el cerebro de esta mujer, y está vivo y retorciéndose». (Haz clic aquí…)



















































