
La Administración Federal de Aviación (FAA) afirma que los sospechosos presuntamente falsificaron sus registros médicos para ocultar beneficios que reciben por trastornos de salud mental y otras condiciones que los inhabilitaría para volar. De acuerdo con las autoridades, han ordenado a unos 60 pilotos que dejen de operar, ya que “representan un peligro” para la seguridad de la aviación.
Los pilotos investigados son veteranos militares que declararon a la Administración Federal de Aviación que estaban lo bastante sanos para volar, pero no informaron -como exige la ley- de que también recibían prestaciones por discapacidades que podían impedirles volar.
Los investigadores de la oficina de Asuntos de Veteranos (AV) descubrieron las incoherencias hace más de dos años al cotejar las bases de datos federales, pero la FAA ha mantenido en secreto muchos detalles del caso. (Seguir leyendo…)




















