
Santo Domingo.- Durante varias jornadas recorriendo las calles del Gran Santo Domingo, el diagnóstico resultó inequívoco: la vulgaridad y el lenguaje con uso de malas palabras se han afianzado como la norma de interacción social más común entre las personas, indistintamente de la edad o condición social. “Este hijo de la gran puta no entiende nada de lo que se le dice. Le he dicho mil veces que no lo quiero cerca de ese delincuente, que lo único que hace es buscarse problemas”, vociferaba Ana Julia a su hijo de 12 años, a orillas del río Isabela, en el sector La Zurza. (Seguir leyendo…)





















Umm.. ¿se refiere a un canditado que dice en sus programas: «Rap.. tu madre, Sin.. tu madre.. Mamam… esta ñ…»?
Entonces una madre dice eso a su hijo? Y dónde fue a parar su juico?