
A solo un año para concluir el periodo del actual defensor del Pueblo, Pablo Ulloa, se produjeron tres renuncias de funcionarios claves en esa institución, mientras que otros dos fueron desvinculados. Los destituidos son el director ejecutivo, Frank Olivares, y el director administrativo y financiero, Yván Rosario. Según Ulloa, estas salidas obedecen a «ajustes» organizacionales dentro de la entidad, cuya función constitucional es garantizar y hacer valer los derechos de los ciudadanos ante los organismos del Estado. (Seguir leyendo…)





















Dímelo, ¿qué opinas?