
A diario los agentes de la Dirección General de Migración salen de sus casas en busca del pan de cada día, pero la travesía que viven durante su trabajo, en ocasiones, no es agradable. Muchos reciben insultos, amenazas y hasta golpes que los hacen terminar en los hospitales. (Seguir leyendo…)





















Remolacha hablando en contra de los pitises? Esto es GRANDE!