
La llamada ‘panza por estrés’ o ‘panza de cortisol’ se ha convertido en una de las tendencias más populares en redes sociales, donde numerosos creadores de contenido atribuyen la grasa abdominal a niveles elevados de cortisol y prometen reducirla con métodos como baños de agua fría, suplementos o cambios en el consumo de café. Sin embargo, especialistas advierten que estas afirmaciones simplifican en exceso el funcionamiento del organismo y carecen de un sólido respaldo científico.(Seguir leyendo…)



















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