
Tus oídos están abiertos al mundo para dejar entrar el sonido, pero la abertura tiene otra función importante: permite que salga la humedad. Los audífonos intrauditivos, sobre todo los que forman un sello (algunos se denominan “aislantes del ruido”), pueden atrapar la humedad y crear un caldo de cultivo para las bacterias, lo que potencialmente aumenta el riesgo de infección de oído. (Seguir leyendo…)





















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