
La muerte de un miembro de la seguridad de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), a manos de un estudiante el pasado 17 de octubre, no solo obligó a la academia a anunciar que rediseñará por completo su estrategia de protección interna, sino que reactivó las alarmas sobre la recurrencia de comportamientos sexuales inapropiados en la academia. (Seguir leyendo…)




















