
Jompéame
Desde que su hijo Santo tenía 6 años, Millys ha sacrificado todo por mantenerlo con vida. Fue diagnosticado con epilepsia y diabetes, pasando la mayor parte de su niñez entre convulsiones, medicamentos e inyecciones de insulina.
Hoy, a sus 20 años, descubrieron que Santo tiene un tumor cerebral
Bajo el oxidado techo de zinc de una casita prestada, madre e hijo luchan por salir adelante con muy pocos recursos. Queremos llevarles esperanza, recaudando RD$500,000 para mejorar la calidad de vida de Santo y Millys.




















