
Medio siglo después de la misión Apolo 17, las rocas traídas por los astronautas Gene Cernan y Harrison Schmitt siguen revelando secretos. Un equipo de Brown University detectó una firma isotópica de azufre inédita en las muestras, lo que desafía la idea tradicional de que la Luna y la Tierra comparten una composición química idéntica. (Seguir leyendo…)




















