
República Dominicana.–En los campos dominicanos, el baño era toda una aventura. La letrina estrella tenía un techito de zinc y sobre ella ponían una goma de carro y un block para aguantar huracanes. No era un lujo, pero cumplía su función fielmente.
Cuando la familia juntaba algún dinerito, gracias a un familiar en Estados Unidos o un negocito, por fin surgía el baño dentro de la casa, y la gente se fue acostumbrando poco a poco a esa comodidad.(Seguir leyendo…)



















