
En los últimos meses, en la República Dominicana los casos de menores asesinados a manos de sus padres, tutores o allegados acaparan los titulares de las noticias. El hogar, ese lugar que debería ser un refugio de amor, valores y protección, se convierte, en algunos casos, en el escenario de pesadillas marcadas por la violencia, donde los más inocentes pierden sus vidas. (Seguir leyendo…)




















