
Para sus simpatizantes, Claude parece ser más creativo y empático. Menos irritantemente robótico. Sus respuestas, dicen, no parecen tener la prosa genérica generada por otros chatbots. Sus fans alaban su sensibilidad e ingenio. Algunos hablan con él decenas de veces al día, pidiéndole consejos sobre su trabajo, su salud, sus relaciones. Le confían sus secretos y le consultan antes de tomar decisiones importantes. Algunos le llaman su mejor amigo. (Seguir leyendo…)




















