
Santiago, República Dominicana.- Los extranjeros se observan camino a las universidades, así como algunas mujeres dedicadas a la venta informal y niños pedigüeños. Las labores de la construcción y los campos agrícolas siguen controlados por los haitianos que portan sus carnets o permiso de trabajo temporal. Sin embargo, la incertidumbre ya comienza a generar preocupación. (Seguir leyendo…)




















