
Croacia es uno de los muchos países de la Unión Europea que reconoce el ius sanguinis (el “derecho de sangre”), que se puede utilizar para adquirir la ciudadanía por ascendencia, a diferencia del ius solis (el “derecho del suelo”), que otorga la ciudadanía únicamente en el lugar de nacimiento de una persona. (Seguir leyendo…)



















