
El huracán Helene dejó una enorme estela de destrucción en Florida y en el sureste de Estados Unidos, matando a por lo menos a 44 personas, dejando unos robles altísimos en pequeñas ramas y destrozando casas mientras los equipos de rescate emprendían misiones desesperadas para salvar a la gente de las aguas. (Seguir leyendo…)




















