
Con las noches de calor, la ducha puede ser una opción de lo más refrescante pero hay que tener en cuenta una cosa importante: no irse a dormir con el pelo mojado. ¿El motivo? Puede dañarse no sólo el cabello, también el cuero cabelludo e incluso puede aumentar el riesgo de infecciones en las vías aéreas. (Seguir leyendo…)




















