
Desde tiempos de Hugo Chávez, el movimiento populista que gobernó Venezuela a golpe de petróleo, narcotráfico, oro, persecución política, torturas y corrupción estructural consolidó amistades y sociedades en América Latina y en el mundo. Algunos de esos acercamientos fueron barnizados con una delgada lámina ideológica para disimular negociados y tratados subterráneos. Pero los hubo también más orgánicos, fundacionales y duraderos. (Seguir leyendo…)
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