
Kyla Blight, una británica de 17 años, perdió parte de un pulmón por su hábito de vapear el equivalente a 400 cigarrillos a la semana. En la madrugada del pasado 11 de mayo, Kyla sufrió un desmayo mientras se encontraba en la casa de una amiga, quien al ver que se había puesto «azul» avisó a su familia. (Seguir leyendo…)




















