
Una niña británica que nació sorda puede ahora oír sin ayuda, gracias a un innovador tratamiento de terapia genética. Opal Sandy fue tratada poco antes de su primer cumpleaños y, seis meses después, puede oír sonidos tan suaves como un susurro y está empezando a hablar, diciendo palabras como «mamá» y «papá». (Seguir leyendo…)




















