
Una década después de que Grandes Ligas impusiera topes a la inversión que podían hacer los equipos en el reclutamiento aficionado fuera de los Estados Unidos y que auguraba un declive en el gasto las cifras desmontan esos presagios con los desembolsos casi duplicados, tanto en el mercado internacional como lo destinado a la principal mina; la República Dominicana. (Seguir leyendo…)




















