
Y es que este animal de ocho patas cuya extensión no supera el milímetro, y que puede encontrarse en casi todos los hábitats del mundo, tiene la insuperable capacidad de sobrevivir en las situaciones más extremas.
Ni la falta de oxígeno o agua, ni las temperaturas más abrasadoras o heladas, ni la radiación del espacio exterior hacen mella en los llamados “osos de agua”, que sobreviven a estas condiciones ingresando en un estado profundo de animación suspendida. (Seguir leyendo…)




















