
Todos podrán coincidir en que la experiencia en vuelos desde o hacia República Dominicana es un cóctel de emociones. Más de un viajero nacional reprueba o se enfurece por las peculiaridades de sus compatriotas a la hora de viajar, que van desde subir a la aeronave con tubi hasta destapar recipientes con comida casera en el avión. Las rarezas de los dominicanos ha calado al punto de que, aplaudir al aterrizar en su destino, se ha convertido en una marca entre los pasajeros criollos. (Seguir leyendo…)




















