
Tras el fuerte tiroteo este miércoles entre agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y residentes en la calle 42 de Capotillo, la barriada vuelve a la normalidad pero el pánico se mantiene. Los moradores todavía tienen en sus memorias los tiros que se dispararon. Se quejan de que las autoridades penetran a la zona de manera abrupta. (Seguir leyendo…)



















