
Más allá del terreno de juego, los deportistas de élite conquistan a su público desde el lujo, una alianza en la que valores y estética se fusionan para pasar de vender productos a ensalzar nuevos prescriptores: del furor por el tenista español Carlos Alcaraz para Louis Vuitton a LVMH con los Juegos Olímpicos de París 2024. (Seguir leyendo…)




















