
Bruselas, capital belga, es una ciudad con un clima continental templado por su cercanía al mar. Las nieves son raras en invierno y también es raro el calor extremo que se vive en el verano boreal en el sur y centro de Europa. Pero la crisis climática está cambiando las cosas y quien firma esto lo escribió a más de 30 grados cuando en septiembre lo habitual en esta ciudad, convertida en capital política europea, era no sobrepasar los 20 grados. La apreciación personal concuerda con los datos científicos.(Seguir leyendo…)




















