
Nacido en Castillo, un municipio de solo 20 mil habitantes al norte de la República Dominicana, desde pequeño Joel Rosario sintió un amor especial por los caballos y como muchos, desde a corta emprendió un viaje hacia la capital del país en busca de un mejor futuro.
En Santo Domingo fue que de cierta forma comenzó a ver en los corceles una forma de ganarse la vida pero también una pasión que definiría su trayectoria y de la mano de uno de sus quince hermanos llegaría al Hipódromo V Centenario, la meca del hipismo en Dominicana. (Seguir leyendo…)




















