
En vez de la satisfacción que esperaba sentir con su tercera cirugía plástica, una boricua de 54 años casi pierde la vida y ha vivido un «cuadro tétrico» y «días de calamidad» con «mucho dolor» después del último procedimiento quirúrgico en el que, durante la liposucción, según la paciente, el especialista le lesionó los senos, uno de ellos con «daño permanente». (Seguir leyendo…)



















