
Las temperaturas que rodean al astro protagónico de nuestro Sistema Solar, han sido un enigma por casi un siglo. En su atmósfera, el Sol alcanza temperaturas de hasta un millón de grados Celsius; es decir, diez mil veces más alta que la que se necesita para poner agua en ebullición. Por otro lado, su superficie ronda entre los 10 mil grados Celsius. Los altos grados de la capa exterior del astro son inexplicables -o lo habían sido hasta ahora- dado que la diferencia entre la atmósfera y la superficie es extrema. Ésta es la respuesta al misterio más grande que oculta el Sol. (Seguir leyendo…)




















