Joseph Cáceres
Vean esta foto inusual de Trujillo, hincado en la iglesia, oyendo misa, y detrás de él los oficiales de su régimen sanguinario y represivo. Cualquiera que lo ve lo compra, como dicen. Pero era la época en que el dictador estaba bien con la iglesia, porque en los finales de su regimen, los curas se le revoltearon y Trujillo les montó una campaña rastrera de descrédito en su contra a través de la poderosa Radio Caribe. Lo último que se decía en contra de los curas, era que les salía un vaho de abajo de la sotana, con locutores como Santiago Lamela Geler. Pero mírenlo ahí rezando, orando, ese hijo de su maldita madre.





















