
Un año de guerra en Europa del Este. No, no estamos en 1942, estamos en febrero de 2023, y nadie puede asegurar cuánto más durará el conflicto entre Rusia y Ucrania ni tampoco hasta qué niveles de destrucción —ni de escalada global— llegará.
El mundo, mientras tanto, observa con atención el retorno de las grandes guerras convencionales al escenario y el creciente —y cada vez más tenso— enfrentamiento entre Rusia y Estados Unidos, las dos primera potencias nucleares. (Seguir leyendo…)



















