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Altagracia Salazar
La recién inaugurada Carretera de circunvalación de Azua es el mejor ejemplo de la falta de políticas publicas de largo plazo, del medalaganarismo de nuestros líderes políticos, de la corrupción organizada desde el estado y si usted escucha lo que dijo Leonel Fernández ayer incluya en ese paquete lo que en el campo llamamos desparpajo.
Las definiciones de desparpajo que da la RAE son dos: Suma facilidad y desembarazo en hablar u obrar. La segunda es “Capacidad o tendencia a mencionar o hacer cosas impropias, insolentes o faltantes al respeto”.
El comentario de ayer de Leonel Fernández a propósito de la inauguración de la circunvalación de Azua nos falta al respeto a todos y todas. El ex presidente lamentó que la obra se hiciera a dos carriles cuando el diseño original era a cuatro.
La circunvalación de Azua como la de Baní fueron propuestas al final del gobierno de Hipólito Mejía. Si mal no recuerdo se hizo un pequeño acto en ambas ciudades o por lo menos una reunión pública en la que participó Mejía. En los 8 años siguientes que gobernó Leonel Fernández y en los que se concentró el 56% del presupuesto en el Distrito Nacional nadie miró para allá. Nos acordamos de la necesidad de esas obras con los tapones históricos sobre todo en los feriados largos.
El 21 de febrero del 2014 el entonces ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo anunció el inicio de ambas obras y dijo que tendrían un costo de 95 millones de dólares. La circunvalación de Azua costaría 40 millones de dólares o sea unos 2,500 millones de pesos.
Al final del gobierno de Danilo Medina en el 2020 la obra tenía un avance del 30% pero según se explicó ayer había consumido el 125% de su presupuesto. Eso señores son alrededor de 3 mil millones de pesos.
Para terminar la obra fue necesario incluirla en la ley especial 118-21 que es una legislación transitoria que textualmente permitirá “que las obras de construcción de escuelas, hospitales y obras viales que se encuentran suspendidas por falta de partidas presupuestarias que permitan la cubicación, con carácter transitorio, debido a que las mismas superan el 25 por ciento del monto inicial contratado o aquellas que no han iniciado, puedan ser concluidas por el ente contratante previo informe del Ministerio de Obras Públicas.
La entidad contratante tendrá la facultad, sin perjuicio de las condiciones que estuvieren en los pliegos de condiciones, o en la documentación contractual, de modificar, disminuir o aumentar el contrato original de la obra, siempre y cuando se mantenga el objeto, cuando se presenten circunstancias que fueron imprevisibles en el momento de iniciarse el proceso de contratación y esa sea la única forma de satisfacer plenamente el interés público.
En esa condición estaban más de 700 escuelas, la ciudad Sanitaria y las mentadas circunvalaciones.
Cuanto terminó costando la circunvalación de Azua?
Sume usted los 40 millones originales más un 25% de sobregiro y los 5 mil que ejecutó esta administración en un año. Eso duplica el presupuesto original.
Yo no sé si se podría someter a la justicia a quienes ejecutaron el 125% del presupuesto y solo levantaron el 30% de la obra sin concluir un carril.
Cuando escucho a Leonel Fernández lamentar que se hizo a dos carriles y no a los cuatro del diseño original le preguntaría y porqué usted no hizo los dos primeros?
Quise presentar esto como un ejemplo de cuánto nos cuesta un mínimo de desarrollo a partir de una política del desparpajo. Desparpajo para hablar y desparpajo para robar.




















