
San Nicolás, el sacerdote turco que inspiró la historia de Santa Claus, se ganó un lugar en los altares de Asia Menor, Italia y Grecia por su carácter dadivoso. En momentos de heladas fuertes, salía a la calle a regalar juguetes a los niños y cobijas para los desamparados, dice el mito. Después de casi 2 mil años de su nacimiento, un equipo de arqueólogos encontró su tumba original, en la costa suroeste de Turquía. (Seguir leyendo…)




















