
Con su cría de siete meses en brazos, mientras bajo un candente sol vende paletas y chocolates, Rosa Annette Santos busca el sustento.
La joven de 20 años, que sortea el riesgo de ser atropellada por la imprudencia de automovilistas y motociclistas, pasa gran parte del día en el parque La Lira de la capital, donde frece sus productos en el semáforo de las céntricas avenidas Roberto Pastoriza y Abraham Lincoln. (Seguir leyendo…)




















