
Rafael Tejeda es una de las personas que día a día debe enfrentarse a las barreras urbanísticas y a los pocos accesos que hay en Santo Domingo para quienes sufren de una discapacidad físico-motora. “El transitar por Santo Domingo es divertido (dice sarcásticamente). Presenta muchas dificultades, especialmente para personas que tienen mi discapacidad, por la poca accesibilidad que hay”, contó. (Seguir leyendo…)




















