
La vicepresidenta Kamala Harris pidió una prohibición de las armas de asalto y dijo que, tras dos tiroteos masivos consecutivos, esas armas son “un arma de guerra” que “no tienen cabida en una sociedad civil”. Harris hizo el llamamiento en declaraciones a la prensa tras asistir al funeral de una de las víctimas de otro tiroteo mortal, el ocurrido el pasado 14 de mayo en Buffalo, en el estado de Nueva York. (Seguir leyendo…)




















