
La violenta crisis económica, política y social, además del desabastecimiento existente en Haití, ha generado que el combustible se convierta en un bien más preciado que el mismo oro. Las pandillas no sólo han tomado el control de las calles, en la frontera, las bandas han fomentado un fuerte contrabando de combustible, que se ha tornado incontrolable para las autoridades que custodian la línea fronteriza. Un galón de gasolina y gasoil traficado, cuesta aproximadamente en Cabo Haitiano y zonas aledañas, hasta 800 pesos. (Seguir leyendo…)




















