
(Fotos: The Sun)
A Keirra Eames, residente del estado de Utah (EE.UU.), fue preciso amputarle un brazo por la presencia de una bacteria carnívora que se propagaba muy rápidamente en su organismo y puso su vida en riesgo mortal. Meses después del suceso, la mujer, de 26 años, decidió relatar detalles de su historia. (Seguir leyendo…)



















