El indonesio de 27 años, abría las tumbas en busca de un cadáver que le transmitiera el poder mágico. Fue detenido en posesión de huesos humanos y lienzos funerarios.
El indonesio de 27 años, abría las tumbas en busca de un cadáver que le transmitiera el poder mágico. Fue detenido en posesión de huesos humanos y lienzos funerarios.