
Santo Domingo.- Un condenado por asesinato, un diagnóstico de cáncer, el traslado de una cárcel a prisión domiciliaria, un certificado médico que daba cuenta de su fallecimiento, un acta de defunción, ningún cadáver comprobado y, nueve años después, ningún arresto. La historia de Pedro Alejandro Castillo Paniagua, “Quirinito”, constituye uno de los episodios más controvertidos del sistema de justicia de República Dominicana. Desde 2017, su paradero continúa siendo una incógnita. (Seguir leyendo…)




















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