
Se intercambiaron anillos de boda y las fotos hacían parecer que se trataba de matrimonios legítimos. Pero las autoridades federales de Estados Unidos argumentaron el miércoles que las ceremonias formaban parte de una elaborada red de fraude matrimonial que duró toda una década e hizo ganar millones de dólares a media docena de personas en Massachusetts.
Los fiscales acusaron a seis personas, incluida la presunta cabecilla, la dominicana Jennifer González, de realizar hasta 20 matrimonios para ayudar a inmigrantes a obtener estatus legal.
Según las acusaciones, las otras cinco personas recibieron pagos de González para participar en los matrimonios; varias de ellas tomaron parte en múltiples enlaces. Cada matrimonio le costaba a un inmigrante entre 38.000 y 40.000 dólares. Todos los acusados enfrentan cargos que incluyen albergar a extranjeros en situación irregular, conspiración para albergar a extranjeros en situación irregular, conspiración para cometer fraude matrimonial y fraude matrimonial.
«La presunta conducta revelada aquí hoy debe ser una afrenta para quienes cumplen las reglas», declaró a los periodistas la fiscal federal Leah Foley. «Ver un negocio con fines de lucro cuyo único propósito es ayudar a la gente a hacer trampa y saltarse la fila simplemente pagando por ello debe resultar muy ofensivo y desalentador para quienes cumplen las leyes de nuestro país».
Cinco de las seis personas fueron arrestadas el miércoles por la mañana y se espera que comparezcan ante un tribunal federal en las próximas horas. Un sexto acusado se encuentra actualmente en una prisión estatal cumpliendo una condena por un delito relacionado con armas de fuego.
«La señora Gonzalez se enriqueció vendiendo el Sueño Americano mientras invertía su dinero en otro país», manifestó Foley, al detallar cómo Gonzalez presuntamente utilizó las ganancias de la red de matrimonios para comprar negocios y bienes raíces en República Dominicana. Ella es ciudadana estadounidense. (Fuente…)




















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