
La cuenta de Instagram de Juan Carlos Ávila Espaillat, el dominicano que compartía videos de su experiencia en la guerra entre Rusia y Ucrania, ya no está disponible. Hasta el momento, no se ha localizado un pronunciamiento público de su familia ni una explicación sobre la desaparición del perfil, que se había convertido en una de las principales vías para conocer sus vivencias en el conflicto.
La situación genera interrogantes sobre el paradero y el estado actual del joven, de 28 años, oriundo de Higüey, provincia La Altagracia. Sin embargo, la ausencia de su cuenta no permite determinar si fue eliminada, desactivada temporalmente o si existe otra razón por la que ya no se encuentra disponible.
Instagram era su principal vía para contar lo que vivía
Juan Carlos llamó la atención de los dominicanos después de publicar videos en los que aparecía con uniforme militar y armas, mientras narraba episodios que aseguraba haber vivido en el frente de guerra.
Según un reportaje publicado por Diario Libre el 16 de septiembre, sus primeras publicaciones desde Rusia que pudieron localizarse databan de agosto de 2026. En uno de los videos más comentados, difundido el 12 de septiembre, relató una operación de rescate en la que, según su versión, varios combatientes resultaron muertos.
El medio aclaró que no pudo verificar de manera independiente las bajas ni las circunstancias de las operaciones descritas por el dominicano. Su cuenta también permitió conocer escenas de su convivencia con otros combatientes, entre ellos un hombre identificado como Camilo Vargas.
Con el paso de los días, esas publicaciones convirtieron el perfil en una referencia para quienes en República Dominicana seguían su historia. Por eso, que ahora no esté disponible deja a sus seguidores sin ese canal directo para conocer posibles novedades.

Su hermano había denunciado que resultó herido
La desaparición del perfil ocurre después de que se conociera que Ávila Espaillat había resultado herido durante su participación en el conflicto.
En una publicación de Diario Libre del 29 de septiembre, su hermano, Carlos Ávila, denunció que el joven habría sido presionado para firmar el alta médica y regresar a la zona de combate pese a mantener heridas abiertas en las piernas y en un glúteo.
El familiar pidió la intervención del Gobierno dominicano y de organismos internacionales para ayudarlo a regresar al país. También describió las lesiones que, según su testimonio, sufrió durante su experiencia militar en Rusia.
Las denuncias sobre las presuntas presiones de las autoridades militares rusas no habían sido corroboradas de manera independiente en ese reportaje.
Días antes, el 27 de septiembre, Juan Carlos habría publicado un mensaje en el que decía que se encontraba recuperándose y tomando clases de ruso, según la información recogida por Diario Libre. No obstante, la desaparición de su perfil impide consultar directamente ese contenido desde la cuenta original.
La preocupación por los dominicanos en Rusia
El caso de Juan Carlos se desarrolla en medio de las denuncias sobre dominicanos que viajaron a Rusia después de recibir ofertas de trabajo y que, según sus familiares y organizaciones de derechos humanos, terminaron vinculados al Ejército ruso.
El 5 de octubre, Diario Libre publicó un reportaje de la agencia AFP que recogía estimaciones distintas sobre la cantidad de ciudadanos dominicanos involucrados. Carlos Sánchez Díaz, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, habló de hasta un centenar de dominicanos reclutados mediante engaños y otros 50 que habrían viajado voluntariamente para combatir.
Las cifras no coinciden con las estimaciones preliminares mencionadas por el presidente Luis Abinader, quien había hablado de menos de 20 personas identificadas por las autoridades en relación con el reclutamiento engañoso. Las diferencias reflejan que el alcance total del problema todavía no está claramente establecido.
También el 5 de octubre, el embajador ruso en República Dominicana, Alexey Seredin, declaró a Diario Libre que la embajada no había recibido solicitudes formales con documentación suficiente sobre dominicanos supuestamente vinculados a actividades militares en Rusia. El diplomático afirmó que estaba dispuesto a recibir a los familiares y tramitar los casos ante las autoridades de su país.
Por su parte, la Cancillería dominicana había advertido sobre ofertas laborales relacionadas con el conflicto y recomendado verificar cuidadosamente las propuestas de empleo antes de viajar.
Sin explicación sobre la desaparición de su cuenta
Al momento de preparar esta información, no se ha localizado una declaración pública que explique por qué el Instagram de Juan Carlos Ávila Espaillat ya no está disponible. Tampoco se ha encontrado un pronunciamiento reciente de su familia que aclare si conoce la situación de la cuenta o si dispone de otra vía para comunicarse con él.
Por ahora, no es posible establecer si la desaparición del perfil guarda relación con su situación personal o militar. Tampoco debe interpretarse como una confirmación de que haya sufrido un nuevo incidente.
La última información periodística localizada sobre su caso incluye las denuncias de su hermano acerca de las heridas que sufrió y la petición de ayuda para que pudiera regresar a República Dominicana. Mientras no surjan nuevas declaraciones de la familia o información verificable sobre su situación, siguen sin aclararse tanto la razón por la que desapareció su cuenta como su estado actual.
Para los dominicanos que seguían sus publicaciones, la principal novedad es que ya no pueden acceder al perfil que utilizaba para mostrar su experiencia en la guerra. La pregunta que queda pendiente es si volverá a comunicarse por esa vía o si su familia ofrecerá alguna actualización.





















Puton y los rusos tomaron represalias contra este heroe. ese es puton una basura. sigan creyendo en ruso.