
Seguir a clientes que acababan de retirar altas sumas de dinero de entidades bancarias, perforar discretamente uno de los neumáticos de sus vehículos y esperar que se detuvieran a reparar la avería para sustraer el efectivo. Ese era el presunto modus operandi de una estructura integrada por ciudadanos colombianos, desmantelada por la Policía Nacional tras el robo de RD$1 millón a un comerciante en Santiago. (Sigue leyendo…)





















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