¿Perseguido por el gobierno o bendecido por Danilo?


⬆️(clic en foto pa’ ver el video)
Altagracia Salazar
Una de las primeras lecciones de supervivencia que aprende cualquier ser humano es que ser víctima siempre otorga cierta ventaja moral. No hay infancia completa sin el clásico: “Mamá, fulano me dio”. Y parece que algunos estrategas políticos nunca superaron esa etapa.

Los asesores de Gonzalo Castillo lo tienen claro y hasta recibieron una inesperada bendición internacional cuando la embajadora estadounidense lo mencionó entre las presuntas víctimas del famoso lawfare, esa elegante palabra importada que significa que los problemas judiciales propios son, en realidad, una conspiración ajena.
Ahora bien, frenar la candidatura de Gonzalo parece una tarea complicada, pero no precisamente por el entusiasmo popular. Si alguien tiene dudas, que les pregunte a Abel Martínez o a Francisco Domínguez Brito, quienes descubrieron hace tiempo que en el PLD las consultas que no son primarias, pero funcionan como primarias, suelen terminar con el triunfo del candidato que previamente escogió Danilo Medina. Y Danilo, según parece, ya hizo su selección.
Resulta difícil encontrar en el Gobierno a alguien realmente preocupado por una eventual candidatura de Castillo. Como comentó un ciudadano con una lógica demoledora: si no ganó cuando, según Danilo, tenía “todos los cuartos del mundo”, ¿por qué pensar que ahora lo logrará con un partido más pequeño y con menos acceso a recursos?
Como casi nadie duda de que Gonzalo es el candidato predilecto del expresidente Medina, la narrativa de la persecución parece más una estrategia de campaña que una tragedia nacional. Puede funcionar, claro está; en política todo es posible. Pero en la República Dominicana todavía pesa más la imagen del que reparte que la del que reclama.
Y ahí aparece la contradicción más interesante: presentarse como víctima del poder mientras se ejerce como el hombre fuerte dentro del partido gracias al respaldo del jefe político es un acto de equilibrismo digno de un circo de tres pistas.
El colega Claudio Acosta interpreta la insistencia del PLD en organizar una consulta cuyo ganador todos conocen de antemano como la señal de una eventual operación limpieza interna, una reedición de aquellas purgas partidarias que hicieron historia. O quizá Danilo simplemente haya adoptado aquella frase inmortalizada por Guido Gómez Mazara durante sus batallas en el viejo PRD: querer un partido pequeño para hacer negocios políticos grandes.

*Noticias República Dominicana

Dímelo, ¿qué opinas?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.